Frutismo

Sáquele Jugo/ 2015.02.5

10 pasos para lograr el mejor vino casero

¿Alguna vez pensaron en elaborar su propio vino? En esta oportunidad queremos compartirles una receta fácil de hacer, que no requiere de mucha técnica, pero sí de un poco de paciencia.

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El vino es sin duda un excelente acompañante para una buena cena o una tarde entre amigos, y es indiscutiblemente la mejor opción de regalo de último minuto para quienes olvidamos con frecuencia ciertas fechas especiales. Así que pensando en esto y en todo los amantes del vino que alguna vez quisieron experimentar su proceso de elaboración, queremos mostrarles una guía básica para hacer vino desde la comodidad de sus casas en 10 pasos.

  1. Lo primero que debemos hacer es comprar las uvas que vamos a utilizar. Es importante asegurarnos que sean de la mejor calidad, ya que ésto nos garantizará un mejor sabor para nuestro vino. Recuerden que por cada 100 kilos de uva se podrán extraer alrededor de 65 litros de vino, es decir que para una botella de 750 ml, necesitaremos aproximadamente 2 kilos de uva.
  2. Una vez tengamos listas nuestras uvas, lo siguiente que debemos hacer es molerlas, en este punto podemos optar por dos procesos diferentes: el tradicional, que se realiza con los pies o manos, o utilizando una prensa.
  3. Al terminar el proceso de molienda, deberán verter el contenido en un tanque metálico abierto en donde debe permanecer hasta que se fermente, lo que tardará entre 3 o 4 días por cada 200 litros de jugo. No olviden que para el vino tinto la temperatura del sitio no deberá exceder los 30ºC y para el vino blanco los 20ºC.
  4. Posteriormente debemos separar el jugo de los residuos sólidos. Acá es importante tener a la mano un recipiente de vidrio, conocido como damajuana, y una manguera con la cual se pueda separar el líquido.
  5. Una vez hecho esto, trasladamos el recipiente de vidrio a un lugar con temperatura constante y lo tapamos con un corcho que debe tener un pequeño agujero en el medio, donde se introducirá el extremo de un tubo de plástico que en ningún momento debe tocar el líquido y que será útil para extraer los gases que se producen durante la fermentación. El otro extremo debe ir dentro de un vaso de agua.
  6. Después de 30 días tendremos que repetir el proceso de separación de sólidos y líquidos, lo que garantizará que el vino no tenga malos sabores debido a las partes sólidas activas durante la fermentación. Estos residuos sólidos deben ser eliminados completamente.
  7. 30 días después debemos repetir los pasos 5 y 6 y esperar otros 30 días más.
  8. Una vez finalizadas las 3 etapas de 30 días, pasamos el líquido a otra damajuana, que taparemos con un corcho sin agujero y que no debe colocarse muy ajustado al recipiente. Esperaremos 30 días más hasta el siguiente paso.
  9. Finalmente cubrimos la boquilla del recipiente y el corcho con un globo, sin inflar, lo que garantizará que no entre aire al recipiente y que recogerá los gases generados por la fermentación.
  10. Después de 45 días el jugo se habrá transformado en vino, gracias al proceso de fermentación, y estará listo para ser embotellado en un envase más pequeño.
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